En demanda de respeto a la legalidad y al estado de derecho, presenté ayer una queja ante la CEDH en contra de Radio UAS.
Me recibió personalmente el presidente de este organismo, profesor Óscar Loza Ochoa.
Reclamo que se acate lo mandatado por la constitución y se me conceda mi derecho de réplica.
Queja contra el programa Punto universitario y su principal comentarista Wilfrido Ibarra Escobar.
Continuos ataques desde ese espacio informativo en contra de mi persona, con la necedad de que conceder el derecho de réplica es decisión de ellos y no un mandato de la constitución.
Me consideraban antes un periodista ejemplar, y ahora me convirtieron en columnista “perverso”.
Yo sigo siendo el mismo, pensando igual, pero ellos traicionaron sus convicciones a la vista de todos.
Tiempo suficiente ha pasado desde el inicio de estos nuevos ataques, 29 de enero, y está claro que no tienen voluntad de permitirme replicar.
No es por pura soberbia, sino porque además -modestia aparte- me tienen pánico.
Pero lástima Margarito, existen instancias a las que podemos acudir quienes somos afectados por esos intolerantes de doble moral.
Por eso estuvimos ayer por la tarde en la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Sinaloa.
Lo hice de manera personal, aunque cuento con el respaldo de la Asociación de Periodistas de Sinaloa.
Ahí está el posicionamiento que nuestra organización hizo público el pasado 30 de enero.
Lo único que pedimos es respeto a la legalidad.
Se procedería entonces a lo que se conoce como medida cautelar, en busca de la aceptación por parte de Radio UAS.
Que se me otorgue el derecho de réplica, y asunto arreglado.
En las mismas condiciones en que se me agredió, por supuesto.
Dejemos en claro que el Willy no se manda solo y que la decisión será del rector Jesús Madueña.
Los ataques contra mi persona son desde Radio UAS pero mandados desde “arriba”.
Esperamos que esta queja se resuelva por el camino fácil en acato a lo señalado por la constitución nacional en su artículo sexto y el reglamento respectivo.
La réplica es un derecho humano que se debe conceder por obligación en ataques como el sufrido por quien esto escribe.
Entiéndase pues, y acátese la medida cautelar.
Qué necesidad tienen de obligar a que la CEDH Sinaloa emita una queja formal en contra de Radio UAS y en contra de la propia Universidad Autónoma de Sinaloa.
Claro que no sería de extrañar que si se burlan de la constitución les valga también sorbete la comisión estatal hoy presidida por el profesor Loza.
Pendientes.
Terminemos con una precisión importante.
Nuestra queja no es sólo una acción personal sino un recurso legal a favor de la libertad de expresión.
No debemos ser indiferentes a intolerancias como las de Punto universitario, que se sienten con el derecho de decir lo que se les pegue la gana sin que nadie les pueda replicar.
Dejar pasar ese tipo de abusos de poder nos ha hecho ya mucho daño, y es momento de combatirlos.
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