Estaban en el zócalo, pero muy lejos de Claudia Sheinbaum

Les pasó por detrás nuestra presidente y ellos chacoteando y comiendo mierda junto al niño Andrés Manuel López Beltrán.

Adán Augusto López, María Luisa Alcalde Luján y Ricardo Monreal no se dieron cuenta de lo que llegó a sus espaldas.

Muy comentado el asunto y en su mañanera nuestra presidente no le dio la mayor importancia.

Hubiera sido muy pendeja nuestra mandatario en reconocerle tamaños a los que rodeaban a Andy.

Todo a su tiempo, igual que lo hizo Lázaro Cárdenas para deshacerse de Plutarco Elías Calles y mandarlo a la chingada, sin ser rancho.

Ya salió el de Hacienda y lo nombró consejero en asuntos internacionales y el titular no sabe dónde quedan sus nuevas oficinas.

Un tal Amador, que dice que no nació en Ahome, pero que ahí están sepultadas sus raíces y por eso es sinaloense.

Ese es el nuevo de Hacienda

Ah bueno, bienvenida su mención para nuestro estado.

Muchos le exigen a Claudia Sheinbaum que ya rompa en definitiva con el anterior presidente.

Yo la entiendo perfectamente.

Paso a paso para no irse de bruces.

Todos los presidentes de México guardan por un tiempo el respeto por su antecesor y luego pintan sus propios colores.

A López Mateos le heredó Don Adolfo Ruiz Cortines el problema ferrocarrilero y tuvo que cargar con el muertito y encerrar a Vallejo y Campa y cientos de lidercillos de toda la República Mexicana.

Después de eso, la figura de López Mateos creció exponencialmente y es uno de los mejor recordados hasta la fecha.

Recorrió el mundo a costa del erario y tuvo las más bellas mujeres a su disposición y las gozó como nadie.

Se le llamó López Paseos.

Calma, mis queridos connacionales.

Denle un año más a Claudia Sheinbaum para que saque las garras.

Tiene que limpiar los espacios que dejó ocupados Andrés Manuel y usará el ácido muriático para sacar las ratas que no le convengan.

Así va a suceder.

Puntualmente se los digo y no hago apuestas, debido a mi edad y que tal vez no me toque presenciar cuando eso suceda en toda su extensión.

No podría pagarles si pierdo y mucho menos cobrarles.

Sólo recuerden mis expresiones y reconozcan que tuve razón o en caso contrario hagan recuerdos de lo equivocado que estaba.

Lo único de lo cual estoy seguro es que jamás me olvidarán.

Mi madera no es leña verde para hacerlos llorar.

Soy de los roblares que exhiben fortaleza.

Confío en mi señora presidente.

Llegará su momento y a volar palomas.

No tengo dudas en mi portafolio.

Hasta mañana.

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J. Humberto Cossío R.

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