Sorpréndase usted: Eneyda Rocha Ruiz es de nuevo aviadora de la UAS.
La fuente informativa es directa.
En el portal de transparencia de la casa de estudios, la hija del gobernador volvió a aparecer como “trabajadora” con sueldo.
Misma plaza en el Centro de Cómputo Universitario como profesora e investigadora de tiempo completo titular C.
El 29 de febrero de 2024, Eneyda y Ricardo Rocha Ruiz fueron dados de baja de la nómina uaseña.
Ambos tenían por lo menos más de dos años cobrando sin trabajar.
Tras los despidos, el gobernador Rubén Rocha Moya salió con todo el cinismo del mundo a defender a sus hijos corruptos.
Exigió que se demuestre que eran aviadores, como si no estuviera plenamente evidenciado.
Por si hubiera duda, Eneyda confesó su delito en entrevistas con medios de comunicación.
Vean esta imagen, en nota publicada por El Sol de Sinaloa.
Por un lado la nómina y hasta la aceptación de que cobran sin laborar, y por el otro la negación oficial de que se estén robando ese dinero.
Son muy corruptos, y muy cínicos.
Les recuerdo que el pasado 7 de agosto le informé en Altoparlante que los “Hijos rateros de Rocha exigen su reinstalación”.
Les muestro de nuevo las imágenes de los procedimientos formales que Eneyda y Ricardo iniciaron ante el Centro de Conciliación Laboral del Gobierno de Sinaloa.
Lo que ahora vemos indicaría que el gobierno de papi les dio la razón a los vástagos aviadores.
Por órdenes del chacal de Batequitas, habrían aplicado eso de “no me vengan con el cuento de que la ley es la ley”.
Y entonces, la “justicia” habría ordenado reinstalar a los “trabajadores”.
Por lo menos doña Eneyda ya está de nuevo en la nómina.
Tanto la UAS como el Gobierno de Sinaloa nos deben una explicación.
¿Ganaron Eneyda y Ricardo los procedimientos contra sus despidos a pesar de ser aviadores?
¿La Universidad prefirió conciliar y regresar al estatus laboral ilegal, sin mandato legal?
Los abusos de poder están nuevamente a la vista de todos, particularmente desde el gobierno estatal.
Rubén Rocha Moya es un raterazo que enseñó y sigue enseñando a sus hijos a robar con descaro.
Son dueños de empresas que ganan la mayoría de los contratos estatales de compras y servicios.
El gobernador y sus hijos acaparan las principales obras de construcción tanto del gobierno estatal como de los municipios.
Y ahora vemos al asesino y a su hija Eneyda continuar con el atraco contra el presupuesto uaseño.
Seguir como aviadores con el abierto descaro o con simulaciones para vernos la cara de tarados.
Ningún atole o maroma sirve para eludir una realidad muy clara: la familia Rocha son bien ratas.
Y otra vez no sabe uno si ponerse a reír o a llorar ante la cantaleta de que en la elección rectoral el rufián del gobernador que asesinó a Héctor Melesio Cuén trabaja con todo para “rescatar” a la UAS.
Imagínense hasta dónde llegarían las corrupciones, si gana la bendecida desde el tercer piso.
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