16 años de la muerte de Renato Vega Alvarado

Se cumplieron ayer y coincide con mi onomástico.

Día de los Humbertos y mis recuerdos corren velozmente en el tiempo y el espacio, para encontrarme cara a cara con el que me trajo para servir en su gobierno y del cual recibí las grandes muestras de cariño y respeto.

Me nombró su director de Relaciones Públicas y lo que me pidió que mi trabajo fuera honesto.

Jamás le fallé.

No me aproveché de mi posición para lograr nada indebido y me gané su respeto y lo recuerdo con toda mi admiración.

Los hombres buenos se van, pero dejan huella.

Muy aplaudido en los estadios de beisbol siendo gobernador y cuando dejó de serlo y se convirtió en la máxima autoridad del beisbol invernal.

Vuela mi pensamiento a la región celeste.

Desde allá debe estar observando lo que sucede en Sinaloa y todo México.

Era un político de corte nacional y muy reconocido.

Hombre de conducta intachable y con gran apego a su familia.

Muy querido por sus amigos.

Murió exactamente en mi onomástico.

Corre veloz el tiempo.

Pasaron ya 16 años desde que nos abandonó.

Poco antes de su muerte estuve en su oficina y platicamos largo y tendido.

Lo veía muy fatigado y no pudimos concretar sobre sus memorias.

Quería que yo le escribiera.

Pero no soporté verlo tan acabado y ya no volví.

Lo llevó grabado en mi mente y corazón.

No acudo a las misas por su aniversario.

Pero jamás me desprendo de sus consejos.

Su conducta intachable.

Hijo del General Renato Vega Amador que lo forjó para que se convirtiera en hombre de honor.

Lejano el 25 de marzo del 2009.

Muy cercano a su legado.

Valió la pena haberlo conocido.

Jamás le fallé en mi manera de conducirme.

Muy amigo de Luís Donaldo Colosio.

Que también nos abandonó en Marzo.

Un día lo volveré a ver en la dimensión donde nos espera.

Espero volver a estrecharlo.

Hay muchos amigos que lo recuerdan y lo extrañan.

Francisco Frías Castro uno de sus más cercanos.

Nos espera el Ingeniero para que se haga la chorcha y disfrutar de su compañía.

Su esposa Juana María terminó de la crianza de sus muchachos.

Cecy su hija, es mi gran lazo con su padre y mi lectora.

A ella la quiero y respeto.

Un gran jefe Renato Vega Alvarado.

No tengo duda que lo volveré a ver.

Hasta mañana.

Todas mis columnas en: https://altoparlante.com.mx/fax-del-fax/.

 

J. Humberto Cossío R.

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